Auto-responsabilidad como premisa de vida

En el mundo encontramos personas que responsabilizan a otros por su propia felicidad. Al respecto, escuchamos frases, tales como: “mi marido no me hace feliz”, “mi madre me dice que soy el responsable de sus penas”, “mi esposa me culpa por todo”, etc.

Se trata de una falsa creencia basada en la manipulación que pueden hacernos nuestros seres queridos sin estar conscientes de ello. En algunos casos se establece una relación amor-odio en la cual quién hace papel de “víctima” entabla una co-dependencia con el presunto “victimario” basado en una lista interminable de carencias personales. Por ejemplo: “no te vayas muy lejos porque sí me enfermo quién me cuida”, “nunca estás cuando te necesito” (aunque estés siempre pendiente de la persona), “sí me dejas, me muero”, “eres un mal(a) hijo(a) sí no haces lo que te digo”, etc. La característica fundamental de este tipo de relaciones es que asfixian, castran la vida, los proyectos y llenan de culpa al presunto “victimario” que tiende a sentirse atado de pies y manos.

Sad young girl sitting alone on a grass outdoors,Sadness. Loneliness

Pareciera entonces que “hay amores que matan…”. En este punto, se requiere de mucho aplomo y reflexión para comprender que cada quién es responsable de su propia felicidad por lo que no hay “víctimas” ni “victimarios” sino personas controladoras, manipuladoras, de muy baja autoestima por un lado e individuos indulgentes, controlados, con un profundo sentimiento de culpa, creyendo que complaciendo cuanto le pidan, algún día van a ser valorados por su esfuerzo.

Lamentablemente, ese día no llegará puesto que la actitud de las presuntas “víctimas” obedece a una serie de carencias que arrastran desde la infancia y solo ellas pueden satisfacer sus anhelos a través de un cambio de perspectiva hacia su existencia, empezando por “vivir y dejar vivir a otros”. Es crucial que el posible “victimario” opte por liberarse de la co-dependencia al dejar las complacencias y la búsqueda de  aprobación, ocupándose más de sí mismo, de cubrir sus necesidades y trabajar por sus proyectos de vida. Ocuparnos y responsabilizarnos por nosotros mismos es la elección más importante a realizar para darle alcance  al bienestar desde la auto-valoración. Recuerda, todos tenemos derecho a la felicidad y a una vida abundante. Una vez que hemos alcanzado ese sentimiento de plenitud y alegría podemos contagiar al entorno de nuestro buen ánimo y ser exitosos haciendo lo que nos gusta en beneficio propio y de la humanidad.

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