La única ley de evolución universal es el amor

Cuántas veces nos hemos preguntado: ¿Por qué hay tanta desigualdad en el planeta? ¿Por qué hay gente que progresa en un país lleno de dificultades? y ¿Por qué la elevada tasa de suicidios en países desarrollados?

Para resolver estas interrogantes tendríamos que reflexionar acerca del comportamiento humano ante cualquier situación. Por ejemplo, sí ante la crisis global “reaccionamos” de manera pesimista ó apocalíptica, en otras palabras “nube negra”, es posible que esa sea la realidad que “atraigamos” hacia nosotros. Ahora bien, sí nos alejamos por breves instantes de los “dimes y diretes” del mundo externo y nos centramos en lo que en verdad queremos y nos gusta hacer, lo que nos hace felices, conectados con nuestro propósito de vida, entonces frente a la turbulencia externa, el amor llega como un río caudaloso, llevándose por el medio todos los obstáculos de nuestro camino, haciendo evolucionar nuestra consciencia hacia niveles más elevados.

De allí que surjan día a día creativos geniales, emprendedores de todas las edades que supieron reinventarse para alinearse con su propósito de vida, alcanzando grandes satisfacciones. Por ejemplo: hace algunos años muchos de ellos eran científicos, diseñadores gráficos, administradores, abogados, ingenieros, etc.

Hoy en día esas mismas personas decidieron darle un vuelco a sus vidas para convertirse en empresarios de empuje, líderes de negocios prósperos, ya sean como fabricantes, diseñadores ó creativos de infinidad de artículos sino también como seres espirituales que se sinceraron y buscaron dentro de sí para encontrar su avance en el amor a sí mismo y en su capacidad creativa, en creer en una gran idea y ponerla en práctica, dejando atrás el miedo al ridículo, el temor al “que dirán” y la obsesión de seguir por un camino erróneo, duro, lleno de penurias por aquello del “estatus”.

Es necesario recordar que la única Ley Universal que permite la salida del estancamiento, el avance para la evolución de la existencia acorde con nuestro propósito de vida es el amor. Se trata de la intención más grande que al elevarla al Universo nos permite alcanzar la vida que realmente queremos para nosotros y nuestra familia. Así que estamos a tiempo de hacer una revisión interna exhaustiva para definir nuestro propósito de ahora en adelante, dejando a un lado los miedos y pidiendo a Dios cada día laborar desde el amor para avanzar fluidamente hacia el alcance de nuestros anhelos más elevados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *