La divina Trinidad

Quería compartir con ustedes un ejercicio que he venido practicando los últimos 6 meses. Lo llamo la divina trinidad, ya que se basa en una meditación en donde se pide la asistencia del padre, del hijo y del espíritu santo. Lo práctico antes de dormir o a medianoche cuando me levanto y no puedo conciliar el sueño.

Básicamente, sentada o acostada pido verbalmente o en mi mente la divina presencia de la trinidad. Padre Yod-He-Vav-He que para mi es el todo poderoso el creador del universo, del Hijo mi hermano Jesucristo y del espíritu Santo que es el aliento divino, quien entra en comunión con nosotros trayendo la palabra del creador.

Luego respiro profundamente e imagino como esta energía viene del cosmo y sale del centro de mi alma al mismo tiempo, es como una unificación de esta fuerza entre lo plasmado en la tierra y lo plasmado en los multiuniversos que se juntan en el medio de mi glándula pineal y luego se expande hasta el centro de la tierra y hasta el cosmo. Logro ver como toda esa energía conecta mi plexo solar, mi cabeza y mis pies. Todo unificado. Una vez que siento esta energía, simplemente me rindo y digo hazme según tu voluntad. Moldea mi mente, mi cuerpo y mi alma según tu voluntad. Entrego todo miedo, duda, rabia en tus manos para que me enseñes como sanarlo, con amor, respeto y misericordia. Dame el permiso para parecerme mas a ti que tienes la perfección. Respiro y dejo que actúen.

Luego pido sanación en mi cuerpo físico, en todos los órganos, glándulas, células, partes del cuerpo. En mi ADN. Que reconfiguren lo que sea necesario o lo que este en un código que no venga de la luz que lo limpien. Si es necesaria intervención quirúrgica o de medicamentos que me pongan las personas correctas. Aquí aprovecho a pedir limpieza de mis espacios físicos, casa, bienes, oficina, empresa, todo que sea limpiado sanado y transformado, que la oscuridad sea llevada a su lugar perfecto y correcto y que no pueda dominarme ni hacerme ningún mal. Y me visualizo en una burbuja de luz protegida por ellos. Luego pido sanación de mi cuerpo emocional, que permitan sanar todas las emociones no resueltas o bloqueadas que no me permiten avanzar. Que me permitan ver con ojos de benevolencia todo lo que es y como fue con respeto. Y que todo tiene un porque.  

Siempre respirando de manera consciente durante toda la meditación, luego visualizo como esa energía sale de mi plexo y mis manos y las extiendo señalando a donde quiero enviarla, siempre mi familia primero, mis hijos, mi esposo, mis padres, mis hermanos, mis cuñados, mis sobrinos, y todas las personas que deseo que se inunden de este inmenso amor o que sé que necesita una intervención divina, y menciono padre si es tu voluntad replica esta sanación en todas estas personas que puedan sentir tu poder y tu gloria.

A veces me imagino abrazando el planeta tierra, el cosmo XY, este universo o simplemente me hago parte de la nada y mis pensamientos desaparecen por un instante, que se que es un microsegundo pero que me repotencian como si fueran años de adoración,

Luego, doy las gracias por el ayer, por el hoy y por el mañana, por el no tiempo. Agradeciendo que la divina trinidad está en mí, para mí y fuera de mi y que soy parte del todo, lo cual me alegra y llena de felicidad. Luego cierro diciendo esta afirmación Yo Soy Luz, Yo soy amor, Yo soy poder, Yo soy concienciación, Yo soy salud, Yo soy Abundancia, Yo soy felicidad.

Espero les guste y la disfruten mucho,

Con cariño,

Maia Niculescu

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